domingo, 30 de diciembre de 2007

Pequeña confesión a la sordina...

Janio Quadros



1961. He llegado ya al zaguán de mi casa y puedo decir que me encuentro a salvo. Realmente no hallaba dónde esconder esto que siento. Todavía me asalta la sorpresa. Todavía tiemblo. Ella me abordó y no supe qué hacer. Llevaba días haciéndole ronda sin atreverme a hablarle. Hoy ella lo hizo y me sentí inerme, emplazado y descubierto. Se llama Gisela y es dueña del rostro y de los ojos que me cautivaron hace poco en la clínica donde operaron a mi padre. Tengo 11 años y soy un tonto que se llama Freddy.

2007. Ayer los padres de Anairene Asuaje asistieron a la inauguración de la biblioteca “Elisio Jiménez Sierra” en Guama. Después almorzaron en Colibrí. La madre de Anairene se llama Gisela Salazar y fue (y es), sin haberlo sabido nunca, la Gisela del párrafo anterior.


(posted by Biscuter at 7:28 PM)


4 Comments:
Edelweiss said...
¡Qué fino! Desde que conozco a Martín -hace ya unos añitos - había escuchado de ese escrito que hasta hoy era inédito para mi madre.qué bueno que el mini reencuentro lo rescató. Un recuerdo divertido, sin dejar de ser poético =)...y la escirtura como que es genética porque 11 años son pocos, normalmente
2:04 PM
Henry S. said...
Este post es sensacional
6:25 PM
Martín said...
Hola papá, este es uno de los post más bonitos que he leido en mucho tiempo!
9:56 PM
Intheflesh said...
Envidia ha de sentir Beatriz Viterbo
7:31 PM

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